No nos hemos tropezado, no se han cruzado nuestras miradas, pero lo deseo, o es que no lo puedo desear, pues eso.
Pido permiso para ser feliz contigo.
Hasta mañana
Dile que la quieres, que te gusta vivir con ella, que añoras su piel, sus labios, su risa; dile que te llenas de ternura y pasión cuando piensas en ella.
Construye tu parcela personal donde puedas callar, donde te refugies al menos unos minutos al día y a donde vuelvas para encontrarte con tu yo más íntimo.
Proponte unos sueños, pero no tan lejanos que no puedas alcanzarlos.
Levántate con una sonrisa, con ganas de comerte el mundo, de resolver todos los entuertos que se presenten a lo largo de la jornada.
Es lunes, no lo dejes para el martes, hazlo ahora.
Buena semana.
Hasta mañana
La perfecta sincronización y entendimiento entre la madre y el pollito hace que la puesta, la incubación y la eclosión lleguen a buen puerto.
Una vez realizada la puesta comienza la incubación, le dan calor al huevo para que se desarrolle el pollo, pero no es tan sencillo; tiene que estar continuamente moviendo la puesta de forma que el pollito quede en la parte de arriba del huevo, donde recibe el calor de la madre. Entre la parte superior e inferior del huevo puede haber 28° C de diferencia.
La madre se comunica con ellos por medio de sonidos, el cloqueo, para tranquilizar al polluelo y además para que aprenda a identificarla. Éste le contesta también con sonidos para darle a entender que ahí sigue y que está bien.
Cuando salen del cascarón son capaces de identificar a su madre por este sonido aprendido desde el interior del huevo.
El penúltimo mensaje es entre los hermanos, "preparados para nacer", de esta forma acelera el metabolismo de los más retrasados y todos nacen igual de desarrollados.
Para finalizar los polluelos mandan un último mensaje, "nacemos" ,a las madres, que empiezan a desarrollar su instinto maternal.
No os parece increible la sabiduría de los seres vivos!
Hasta mañana