Con la retina repleta de imágenes de ensueño, con el sabor a sal en todo mi cuerpo y con esa sensación de felicidad que te rodea cuando estás con los que quieres, así comienza la vida cotidiana, la vuelta a la rutina.
Parece que aterrizas en el mundo del que formabas parte, que te cuesta tomar contacto con la realidad, con los hábitos, con las rutinas, es complicado pero tenemos que aceptarlo; en diez meses otra vez vacaciones .... y casi a la vuelta de la esquina, navidad.
Recomiendo en estos casos una pequeña reforma en la decoración de la casa, ayuda seguro.
Hasta mañana