domingo, 5 de febrero de 2017

Amanda

Es de esas cosas que un día pasan como un flash por nuestra mente y dices, y por qué no?
Tener otra perrita. Primero pensé en adoptar, como hice con Olivia, pero ya llevaba más de un año dándole vueltas, y no encontraba la adecuada. Porque si me la traigo para casa y vive con nosotros, no se me pasa por la cabeza devolverla. La situación exigía pensárselo bien. Olivia es muy tranquila. Le gusta jugar con sus peluches y al busca, pasear por la playa y por el puerto y corretear por el jardín. 
Una vecina que pasea a sus perritas me cuenta que una de ellas está preñada. Lo tengo claro, quiero un cachorro de Aika. Seis tuvo la valiente mamá. Pequeñita como es y sacó adelante a toda su prole a costa de quedarse en los huesos.
Y una de las hembras, la más pequeñita, la más tímida, la que dejaba comer a los demás antes de hacerlo ella, la más parecida a su mamá, esa es Amanda. Ahora nuestra Amanda.
Desde ayer está con nosotros en casa. Es ternura elevada a la máxima potencia. Aunque Olivia se la quedó mirando con cara de interrogación cuando llegó, ahora ya le permite que se acerque, que corra detrás de ella, pobriña, resbalando sobre la madera. Parece que se van a hacer buenas amigas.
Sentada en el suelo, las dos acurrucadas en mi regazo, anhelé sacar una foto, pero el momento era pura magia y no lo iba a estropear para coger la cámara. Caricias con ambas manos, palabras tiernas y pronunciar los nombres que evocan amor, un amor de verdad, Olivia y Amanda.



jueves, 2 de febrero de 2017

Casi autobuses temáticos

Por circunstancias estos días estoy moviéndome más en autobús y, no suelo leer en el trayecto -me mareo-, ni escuchar música, así que escucho.
Acompañé a una amiga al cementerio y, las charlas que escuchabas entre los viajeros eran referentes a sus difuntos; cuándo habían fallecido, que iban a limpiar la sepultura. Rostros que ya habían pasado el duelo, y otros aún con él en la mirada. En fin.
Pero hoy tocó hospital y, estamos en lo mismo. Si pones la oreja, las dolencias afloran por todos los asientos. Tal o cual operación casi con sus nombres científicos que asumen con familiaridad. Medicación para esto o lo otro. Un máster en medicina en media hora.
Lo dicho, autobuses temáticos.

jueves, 26 de enero de 2017

Siempre con un libro cerca

Cabinas telefónicas recicladas en minibibliotecas. Los británicos que se aferran a sus símbolos.
Ya sabéis, porque os tengo martirizados con la cantinela, que a los ocho años toda mi familia abandonó la aldea y nos instalamos en la ciudad.
Todo me sorprendía, nos sorprendía. Pero el bibliobús fue algo que me dejó con la mente a cuadros.
Creo recordar que era el sábado por la tarde cuando subía por nuestra calle aún sin asfaltar, y cargadito de libros hasta los topes, nos daba la bienvenida a un mundo desconocido.
Con mi carnet de usuario dejé a un lado la enciclopedia Álvarez y la chapatoria de los mapas, y sin salvavidas me lancé de cabeza en el mundo mágico de los libros.
Creo que fue en ese momento cuando comencé a mirar con los ojos abiertos al mundo, y a la par se formó mi personalidad.
Y vosotros, en qué momento os abandonasteis a la magia?

martes, 24 de enero de 2017

Puñetas, qué previsible soy!

Si hasta me puse a hablar en alto. Me quedé estupefacta. Sin pretenderlo, sin que mi mente interviniera, me he dado cuenta que recojo los cojines de la cama en el mismo orden. Y no hay unos pocos!
Qué no quiero ser tan previsible!
Aunque para otras cosas me sorprendo hasta a mí misma, cuando caes en la cuenta de estos movimientos mecánicos que te superan, te dan ganas de desordenarlos de un manotazo.
En fin.
Para más inri lo comprobé. Imágenes de los culpables con meses de diferencia. Los veis? Y yo no había caído!

viernes, 20 de enero de 2017

Un banco mirando al mar

<Te voy a construir un banco mirando al mar para que no te pierdas ningún atardecer>
<Voy a escribir en la arena tu nombre y voy a sacarle una foto antes de que las olas nos lo arrebatan>
Sentado en el banco con el termo en la bolsa  de loneta y con todo el tiempo del mundo contemplaba uno de los más hermosos atardeceres otoñales, que nada tenía que envidiar a los de la época estival.
Acariciaba con una mano la madera labrada y torneada por su Manuel, y revivió en un lapso de un instante la felicidad y el sosiego que compartía hacía ya tantos años con su pareja.
Lo ve llegar a lo lejos. Apresurado. Con unos panecillos recién horneados en la panadería del pueblo. Y en el bolsillo un puñado de nueces.
Sentados a la par y con las vituallas en el regazo se disponían a dejarse sorprender por una puesta de sol más. Diferente y única cada día.
La fotografía que ya tiene más de cuarenta años no está escondida en un álbum de fotos ni guardada en una caja de zapatos con las fotos antiguas. No. Fue a la tienda de fotografía del pueblo vecino y aquella foto descolorida se convirtió en un mural que, en la salita donde pasan tantas horas no se cansan de contemplar.
Dos gestos para dar ternura a una vida. Dos hombres felices.

jueves, 12 de enero de 2017

Hemos abandonado el arte de conversar?

El placer de la espera en una cafetería dónde has quedado para un reencuentro y un café. La sonrisa de bienvenida a tu amigo(a). Un par de besos y un abrazo. Y comienza todo.
Móvil sobre la mesa.
Qué tal todo? Pregunta básica. Pero parece que en esta época es una compuerta que abre camino a un aluvión de cotilleo informático, que no me interesa para nada.
Móvil sobre la mesa.  
Has visto las fotos que acabo de colgar en el Facebook? Se adueña del susodicho móvil como si fuera un apéndice del que no puede prescindir. Mira, mira. Me hice amiga de Juan, el de la farmacia, de Nuria, te recuerdas de ellos? 
Yo aún no había dicho ni media palabra. Que va. Me parece que no tengo cancha en este juego.
No tengo Facebook! Ah no, y por qué? Me lanza tal mirada de sorpresa y "desprecio" que se me ponen los pelos de punta. 
Bueno, y qué? Intentando llevar la conversación por otros derroteros. Pero os aseguro que su cara era un poema. Me miraba como si la hubiera noqueado y en su inconsciencia no pudiera seguir hablando.
Móvil sobre la mesa.
Dos frases más...y ya no era posible, el encanto se había perdido.
Puñetas, casi habría preferido que me contara cómo había hecho las lentejas el día anterior o su iniciación al sexo tántrico.
En fin.
Esta batalla puntual la doy por perdida aunque no la guerra.

lunes, 9 de enero de 2017

Meryl Streep arremete contra Donald Trump en los Globos de Oro

La actriz recibió la noche pasada en la ceremonia de los Globos de Oro, el premio honorífico Cecil B. DeMille y sus palabras atacaron con toda la artillería al presidente electo.
Como magnífica actriz que es, supo dar a su voz el tono adecuado para que llegara con toda la intensidad el mensaje.
<Hubo una interpretación este año que me asombró. No porque fuera buena. Fue ese momento cuando la persona que asumirá el asiento más respetado de nuestro país imitó a un periodista discapacitado>
Se refería a un mitín de la campaña presidencial donde Donald Trump agitó los brazos y la forma de hablar burlándose de un periodista del New York Times, Serge Kovaleski, quién tiene una discapacidad física.
<Me rompió el corazón cuando lo vi y aún no me lo puedo sacar de la cabeza porque no era una película. Era la vida real.>
<Este instinto de humillar cuando es utilizado por alguien poderoso llega a todos. La falta de respeto incita a la falta de respeto. La violencia incita a la violencia>
Silencio durante todo el discurso y gran ovación al final.


Fuente: "El País" "El Periódico"

miércoles, 4 de enero de 2017

Que te traigan muchas cosas los Reyes!

No necesito más. Tuve la dicha de disfrutar de mi hijo Guille una semana, y para mí fue el mejor regalo.
Claro que sí, claro que podría hacer una lista de cosas materiales, que casi todas serían libros, pero esas satisfacciones personales de tipo sentimental, de esas que te iluminan la mirada, no se compran en ninguna tienda.
 Enriquecer nuestra vida con todo lo que nos hace feliz es lo que nos da energía para todas las adversidades y problemas. El primer día de los pocos pero muy intensos que este año disfruté en el mar,comenzó a las nueve de la mañana en la playa con un termo con té y unas galletas, desayunando solas Olivia y yo, y un barco a lo lejos. Fue sublime! De esas vivencias quiero llenar el saco de los Reyes Magos.
A ver, por pedir, pido un Guille de mi generación. Si <surge> como se dice ahora, ya os lo contaré al final de 2017 por aquello del resumen anual.

viernes, 30 de diciembre de 2016

Estás cocinando y, no has puesto música?

Con esta pregunta Olivia se plantó en medio de la cocina. Mirándome fijamente quería saber por qué ya llevaba mucho rato y la música no sonaba. Ni Eva Cassidy que se convirtió en la protagonista de estas navidades, ni Louis Amtrong y Tina Turner, que son algunos de nuestros favoritos, ni tan siquiera un poquito de Ray Charles o Sting. Nada de nada.
Mi querida niña, algo tan mundano como que eran casi las tres de la tarde, cuando los británicos ya están pensando en el té, y yo abriendo la puerta del frigorífico para orquestar un revuelto. A todo no se puede llegar, cuando tomar el café mañanero se convierte en una agradable tertulia y cuesta retomar las obligaciones.
Qué pendientes están de nosotros, de nuestras costumbres, se desviven por agradarnos, y nos dan tanto amor que, en ocasiones, parece que la ternura se te va a salir por las orejas.
Son terapia de amor.
Qué 2017 permita a todas nuestras mascotas disfrutar de una vida entrañable.
Besos para todos y feliz año!

domingo, 25 de diciembre de 2016

Fermín 82 años

Gustaba de calzarse unos buenos zapatos de piel y enfundarse en un traje todos los días del año. Retazos de una vida de contable.
De esa guisa estaba plantado frente al estante- más bien estantes- de la harina en el supermercado cerca de casa. 
Su tarea diaria era la compra del periódico y del pan, pero vio a Flora tan ajetreada con la cena de nochebuena que se ofreció a ayudarla, a pesar de que la cocina nunca fue su fuerte, únicamente se defendía con la tortilla de patata, que según hijo y nietos estaba de rechupete. Claro, esa noche eran otros los manjares. Pero puso la mesa, en el tocadiscos giraba Frank Sinatra, paseó a Amanda, la perra de la familia, y ahora para la tarta de peras no llegaba la harina.
Fue quitarse las zapatillas de paño y en un santiamén estaba en el súper. Ay, no fue tan fácil la elección de la harina. Por lo menos había una docena distintas. Pero es posible? Pongamos a analizar la cuestión. Es para tarta así que será de repostería, pero de ellas había cuatro diferentes. No tuvo más remedio que echar mano del móvil y consultárselo a Flora. Ya, la que tiene levadura y es la marca del supermercado. Solucionado. Hacía años en la tienda de barrio de  Manolo y Tomasa, pedías un kilo de harina y, a tiro fijo porque solo tenían una.
Con el azúcar no tuvo problema porque ahora solo usaban del moreno. Al té que preparaba él por la tarde antes de salir a pasear, le iba muy bien ese azúcar o miel. Se habían acostumbrado a la infusión y una tostada o un trozo de bizcocho, y luego zapatilla!
Subía las escaleras de su casa preguntándose si vendría su nieto favorito, Guillermo, con él se ponía al día en avances científicos, de internet, móviles, libros. En las últimas navidades le había regalado un kindle con muchos libros. Él que trabajó toda su vida con papel ahora disfrutaba leyendo libros en un aparatito. La vida!
Flora, ya estoy aquí!